El Correo Actualizado 15/04/2011

Es trágica... o no, o sólo es demasiado sincera. Le gusta la música, claro. Y recitar poesía. Se puede resumir en cuatro letras: jazz. Hoy estrena disco.

"Sufro porque no puedo expresar mi corazón con mi palabras", se lamentaba, como en un desgarro, la fiel y sin embargo injuriada Cordelia, hija del anciano Rey Lear y criatura trágica de Shakespeare donde las haya. Enemiga de la adulación y la hipocresía, leal a la verdad pura y sin maquillaje, y por lo tanto candidata al sufrimiento (o sea, jazzística a más no poder), aquella criatura literaria nombra hoy a una formación musical sevillana que cumple seis años con la presentación de su primer disco, Solitude (Soledad). Aunque Cordelia también es una especie de alter ego de la propia líder del grupo, Lola Botello: "Yo soy actriz y procedo del ámbito de la literatura más que de la música, por eso escogí un nombre de personaje literario, como suelen hacer las compañías de teatro", comentaba ayer, contenta en las vísperas de un día doblemente feliz, en principio: su santo y la presentación del primer cedé en un concierto que podría ser multitudinario si finalmente se llenan las alrededor de 400 localidades de la Sala Joaquín Turina de Cajasol.

"Nuestro estilo...  alrededor del vocalista o del líder que sea).

El mérito es de todos los ciNosotros nos preocupamos mucho de qué queremos contar y del modo de contarlo. Otra particularidad muy novedosa que tenemos es que en algunos temas se insertan textos recitados", explica Lola, que aparte de vocalista y alma de Cordelia ha puesto letra a un par de temas instrumentales del repertorio, en el que por cierto no se sabe qué hay más, si cantidad o variedad: "Compositores de libretos de musicales y bandas sonoras que se convierten en clásicos en la voz de las míticas cantantes de los años 50, versiones y arreglos de las décadas posteriores, letras como textos de guiones que sugieren fotogramas en blanco y negro o instrumentales que transitan las entrelíneas de la literatura de todos los tiempos... Un universo desplegado que Cordelia utiliza para cantar y contar con música y palabras." O dicho de otro modo: "Cordelia es una actriz que canta arropada por un grupo de músicos cómplices", a saber: Carlos Rossi (trompeta), Hugo Fernández (guitarra), Javier Delgado (contrabajo), Nacho Megina (batería) y, participante en la grabación pero no en el concierto de esta noche por un compromiso previo, Juan Galiardo (piano).

arreglos muy cuidados. Contaba ayer Lola que otra de las peculiaridades de su grupo son los arreglos y el esmero de todos por transmitir las emociones propias de cada tema tanto con la voz, si es el caso, como con los instrumentos. Y agradecía el hecho infrecuentísimo de que la banda se haya asentado y permanezca sólida (contra lo que se estila en un mundillo donde los músicos van y vienentados, insiste la voz de Cordelia, y así habrá de verse en esta presentación del disco cuyo concierto organizan la Obra Social de Cajasol y Zanfoñamóvil, dentro del ciclo Cita con las músicas que puede seguirse en el citado auditorio que fuera, en su día, Teatro Álvarez Quintero, frente a la Facultad de Bellas Artes (Laraña). Hay entradas a 10 y a 15 euros. Ahora lo que queda ya es recibir el disco esta noche y que Cordelia, y en general el jazz, dejen de ser una tragedia. La cita, a las 21 horas.

 
 
Disco del Mes de Junio 2011 en la Web Apolo y Baco:
Cordelia: Solitude



 
 
       


"Solitude" es el primer trabajo discográfico de Cordelia, el grupo liderado por la cantante onubense Lola Botello y compuesto además por Julián Galiardo al piano, Javier Delgado al contrabajo, Hugo Fernández en la guitarra, Carlos Rossi en la trompeta y Nacho Megina en la batería. Y aunque es cierto que es su primer trabajo grabado, "Solitude" no es de ninguna manera una aventura pasajera, ni ningún proyecto sacado de la manga a última hora. El álbum contiene la música vitalista y creativa de un quinteto (sexteto en esta ocasión) que lleva años trabajando juntos, componiendo juntos, versionando juntos y armonizando melodías y textos literarios de manera eficaz y creativa. Cordelia logra en "Solitude", que Boris Vian y Duke Ellington se abrazen, que las palabras y la música de jazz suenen de manera cómplice en las clásicas versiones de standars de los años cincuenta.

El disco fue presentado en directo con enorme éxito de público y crítica en el ciclo "Citas con la música" de la Fundación Cajasol en Abril de este año y el sexteto sonó fresco y sincero, intimista y alegre al mismo tiempo. Por motivos de agenda no pudieron estar en esta presentación dos de los artífices del disco, el pianista Juan Galiardo y el trompeta Carlos Rossi, siendo este último sustituido ocasionalmente por el joven trompetista Bruno Calvo. No hay nada supérfluo en la magnífica propuesta jazzística de Cordelia y que viene fraguándose en innumerables conciertos y actuaciones del grupo desde finales de 2007. El estilo del disco es el mismo que vienen ofreciendo en su repertorio desde sus inicios, aunque lógicamente los arreglos evolucionan con el rigor y la sabiduría de quién sabe lo que quiere y como contarlo. La voz de Lola Botello, magnifica y sugerente, poderosa y atractiva al mismo tiempo, conduce al grupo con sabiduría e inteligencia de forma que sus músicos no se limitan a acompañar a la cantante, sino que solean expresando con total naturalidad la música que llevan dentro

Cordelia ofrecen a su público con "Solitude", un muy buen trabajo discográfico, y plasman en sus once temas la viabilidad de una propuesta literario-musical, que no deja indiferente a quien la escucha. Estamos ante un disco muy recomendable para quien le guste el jazz clásico, aunque no exento ni de riesgo en sus versiones, ni de la dificultad de interpretarlos adecuadamente.

dissabte 5 de novembre de 2011

Jazz con 'Solitude' de Cordelia



SOLITUDE, de CORDELIA
Sello discográfico: 
Ambar. (AMB-11002-CD)
Jazz

Solitude es el primer trabajo discográfico de Cordelia,  un grupo musical  encabezado por la actriz Lola Botello, como voz cantante, y arropada por un elenco de estupendos músicos, a los que se une en perfecta sincronización.
Es íntimo, un trabajo íntimo y a la vez absoluto, acorde con los ritmos sugestivos del jazz moderno, y tributante en gallarda valentía con las melodías más clásicas de los primeros poetas marginales del Brasil y la bossa nova.
Quizá la mayor virtud del disco es su sabor renovado y su entereza a lo largo de todos los cortes del mismo, se escucha de principio a fin con el mismo interés que despierta la novedad, con la honradez de un trabajo estimulante y el secreto de los grandes cocineros, que hacen de ingredientes aparentemente sencillos, recetas sumamente ricas y elaboradas.
Hasta donde me llega la información el título del disco no tiene relación con la ópera compuesta por Hans Werner Henze,  la “Boulevard Solitude”, seguramente (o no) la elección del mismo responde a otros motivos mucho más sugestivos y originales;… aunque al escuchar el disco por tercera o cuarta vez, me ha sido imposible no recordar algunas de las escenas de la obra del gran compositor alemán, … las notas musicales, al igual que en la ópera, parecen sujetas a un armonioso orden, donde cada tono alcanzado es un tono perfecto.
Mención para Lola Botello: Ole, ole, ¡ole!… como diría mi santa tía Renata… y ole porque es de presuponer que el jazz, el arte en general, debe olvidarse de los clichés que marcan las modas y los exaltados “niñatos” del marketing engañoso, y debe ser él mismo quien marque su propia existencia, sin recoger testigos, sin ser ecos prestados de nadie.  Y Lola hace precisamente eso, ser Lola y solo Lola.
Ojalá Cordelia y Lola Botello consigan el reconocimiento que se merecen. El mío ya lo tienen, y vaticino que todo aquel enamorado del jazz, y de la música en general que lo escuchen, se sentirá plenamente confortado una vez destapen Solitude en sus viejos “cacharros de música y decibelios.” Palabra de Miralles.

Axel Miralles